¿Estas en una crisis?
Las crisis las vivimos todos, cada cambio, cada nueva etapa en nuestra vida las produce.
Aqui te comparto como salí de mi crisis.
Muévete
Tu cuerpo necesita liberar parte de la tensión acumulada.
Sal a caminar, haz ejercicio, baila, estira o simplemente cambia de espacio.
No se trata de hacer un entrenamiento perfecto, sino de activar tu cuerpo y salir del lugar en el que estás atrapado mentalmente.
Pequeño paso: empieza con una caminata de 10 o 15 minutos.

Reduce lo que altera tu sistema nervioso
Cuando estás en crisis, tu sistema nervioso puede estar más sensible de lo habitual.
Por un tiempo, intenta reducir o evitar sustancias que puedan aumentarte la ansiedad, la agitación o el malestar, como el café y otras bebidas estimulantes.
Observa cómo responde tu cuerpo cuando disminuyes aquello que puede mantenerte en un estado constante de alerta.

Escribe todo lo que sientes
No tienes que ordenar tus pensamientos ni escribir algo bonito.
Simplemente toma una hoja y escribe todo lo que estás sintiendo: miedo, rabia, tristeza, frustración, confusión, preguntas o pensamientos que no te atreves a decir en voz alta.
Escribir puede ayudarte a sacar de tu mente aquello que llevas acumulado.
Y si escribiste algo que ya no quieres conservar, puedes romperlo o, si es seguro hacerlo, quemarlo como un acto simbólico de liberación.

Busca conectar con otras personas
Una crisis puede hacernos sentir que queremos aislarnos, pero muchas veces necesitamos volver a conectar.
Habla con un amigo, visita a alguien de confianza o busca nuevos espacios donde puedas compartir con otras personas.
Puedes inscribirte en un curso, taller, actividad grupal o cualquier espacio que te permita conocer gente nueva.


Y la más importante...
BUSCA AYUDA,
No tienes que atravesarlo todo solo.
Muchas veces, cuando estamos dentro de una situación, no podemos ver aquello que es evidente para una persona externa.
Buscar ayuda profesional o el acompañamiento adecuado puede darte una nueva perspectiva y ayudarte a identificar caminos que, en este momento, quizá no puedes ver por ti mismo.
Y si quieres aprovechar tu crisis y ver cuales son los potenciales que tiene para ti, escríbeme y agendamos una sesión de Terapia cuántica.